Por lo general, las personas no somos consientes del daño que podemos hacer cuando juzgamos o criticamos a otro por su apariencia física o por cualquier otra razón.

Tuve la oportunidad de vivir todo el proceso de Lucía, una de las pacientes del doctor Omar Pacheco, quien se realizó hace seis meses una cirugía para corregir la nariz en Bogotá. Ella es una joven de 26 años que desde pequeña se sintió acomplejada por tener una nariz grande. Todos, a su alrededor se burlaban de ella, le decían palabras, que para ninguno, resultarían ser agradables. Lucía siempre se mostró como una persona fuerte y tomaba una actitud indiferente cuando alguien le lanzaba algún comentario sarcástico. Sin embargo, todo esto hizo que Lucía, poco a poco, fuera forjando una personalidad introvertida, dificultándole las relaciones con los demás y toda su vida, en general: “Yo viví muchos años traumada por mi nariz grande. Fueron muchos años difíciles, en los que la gente me decía mil cosas y yo me hacía la dura, la que no escuchaba nada, pero pasaba horas frente al espejo pensando cómo podría embellecer mi nariz. Con maquillaje y peinados intentaba disimularla, pero era muy difícil. Lo único que consiguió todo eso fue hacerme sentir insegura de mí misma, sentirme menos bonita. Eso afectó toda mi vida, ya siendo adulta se me dificultaba mucho confiar en las personas porque todo el tiempo sentía que me iban a atacar por tener la nariz grande. Yo no era una persona cerrada en mi mundo, sin amigos, no. Yo tenía amigos, pero solía alejarme. De hecho, no tenía novio hacía muchísimos años.

Lucía tuvo que escuchar cientos de tonterías y apodos hasta el punto, que ella misma rechazaba su nariz. Decidió entonces asesorarse por el doctor Omar Pacheco y solucionar ese problema que por años la persiguió: “Todo lo que viví me hizo odiar mi nariz. No me considero una mujer fea, pero verme la nariz grande me daba mal genio, me hacia recordar todas las cosas que me decían desde chiquita. No quería eso. Mi mamá, durante todo este tiempo, me ha acompañado y me ha subido el ánimo, ella me daba fuerzas y me hacía pensar que no valía la pena ponerle cuidado a la gente. Ella fue la que me ayudó a buscar un cirujano plástico. Investigamos, averiguamos, preguntamos, escribimos correos, hicimos llamadas y llegamos al consultorio del doctor Omar Pacheco. Yo digo que él es una de esas personas que llega a tu vida y la cambia… Él me operó y me libró de mi nariz grande”

Luego de mucho indagar, Lucía confía su vida y sus deseos al doctor Pacheco. Hace unos meses vimos llegar a una mujer afectada, dudosa y tímida. Hoy, habiendo pasado unas cuantas semanas, Lucía brilla con luz propia. La rinoplastia significó un cambio muy positivo en su vida: “Me siento llena de energía, me veo al espejo y me llena de felicidad. Me encantó el resultado de mi cirugía, pero sobre todo me encanta que el tamaño de mi nariz y todas las cosas que me dijeron algún día, ya son parte del pasado«.

Recuperé mi autoestima y la confianza en mí misma, me siento bellísima y todo se lo debo al doctor Omar Pacheco. No tengo como agradecerle por haberme ayudado y haberme tenido tanta paciencia”

Jessica Pinzón – Jefe de Prensa
OMAR PACHECO – Cirujano Plástico