La principal recomendación antes de practicarse cualquier procedimiento quirúrgico es acudir a mi consultorio para realizarle una evaluación clínica y ordenarle los necesarios  exámenes para una cirugía.

Es importante que como paciente conozca los exámenes que debe practicarse antes de una operación y poder aclarar sus dudas conmigo.

Hay varios motivos por los que solicito estos exámenes:

  • Reflejan la situación del paciente antes del procedimiento quirúrgico.
  • Son predictores de complicaciones durante o después de la operación ya que pueden alertarme como médico sobre los cuidados y medidas preventivas que debo establecer antes de la cirugía.
  • Pueden evidenciar una enfermedad existente que no presenta síntomas para definir si puede ser necesario algún tratamiento en especial.

Los exámenes más importantes a los que debe someterse el paciente son los de hemoglobina, hematocrito, glicemia, pruebas de coagulación y de función renal, niveles de sodio y potasio, parcial de orina y  radiografía del tórax.

La radiografía de tórax en pacientes no cardiópatas me permite detectar alteraciones cardiopulmonares que no tienen manifestación clínica o condiciones que pueden generar complicaciones durante o después de la cirugía.  Adicionalmente, realizar un electrocardiograma puede ser útil en el periodo preoperatorio como método diagnóstico de condiciones cardiovasculares.

Las pruebas de coagulación evidencia una condición que generalmente no produce síntomas ni signos, también es muy útil en pacientes que toman medicaciones o tienen enfermedades que alteran la coagulación.

Los exámenes para una cirugía son fundamentales para descartar cualquier sospecha clínica pero es imprescindible también la sinceridad y colaboración del paciente durante la consulta sobre su condición de salud y que pueda expresar cualquier inquietud respecto a la cirugía.

OMAR PACHECO – Cirujano Plástico