Narí­z

Llamada “Rinoplastia”, se utiliza para corregir desviaciones, reducir el tamaño, refinar la punta y mejorar en general el aspecto estético o funcional de la nariz buscando siempre lograr el resultado más natural posible en armonía con las facciones de cada persona, sin generar cicatrices visibles.


Procedimiento: Mediante mínimas incisiones que quedan ocultas e imperceptibles dentro de la naríz, sin generar cicatrices externas. Gracias al avance de los procedimientos actuales se puede reducir o aumentar el tamaño de la nariz, remodelar el dorso o giba hasta la punta, mejorando el ángulo existente entre la naríz y el labio superior, buscando la armonía entre el dorso y la punta nasal; como también de la nariz y las proporciones de la cara. Además se remodela el tabique nasal y se trata las estructuras adyacentes como cornetes para mejorar su funcionalidad, corrigiendo posibles defectos funcionales y estéticos.


Duración: Entre 2 y 3 horas.

Anestesia: Local o general

Hospitalización: Ambulatoria


Tiempo de recuperación: Puede iniciar su actividad laboral a los 8 días.  El ejercicio fuerte se puede realizar después de las 4 semanas y debe evitar broncearse durante al menos 2 meses.  El resultado final sólo se alcanza luego de 3 a 8 meses según el caso.

Duración de Resultados: Permanente.


Testimonio:
ANA MARÍA GALINDO
Nariz (Rinoplastia) – Washington U.S.A.

Haber conocido al Doctor Omar Pacheco, es una de las más gratas experiencias que he tenido en mi vida. Nunca me imaginé que algún día podría hacerme una rinoplastia, le tenía miedo al procedimiento y a los resultados.

El Doctor Omar Pacheco con su calidad humana y profesional, hizo que este proceso fuera simple y que además los resultados obtenidos fueran exactamente los esperados.

Una de las partes del proceso a la que le tenía más miedo era a la retirada de los tapones después de la cirugía. Muchas personas me habían dicho lo horrible que era.  Llegué al consultorio muerta de miedo. Fue todo lo contrario, el Doctor se tomó todo el tiempo y los cuidados necesarios para hacer de este proceso algo sencillo.
La verdad es que tiene una mano increíblemente suave. La retirada de los tapones fue algo simple y para nada doloroso.

Debo admitir que cada vez que tengo la oportunidad, lo recomiendo ampliamente a ojo cerrado, confió plenamente en su profesionalismo y si alguna vez me someto a una cirugía estética, será a él a quien acuda.

Ana María Galindo
anamaria_drn@yahoo.com